
24 de noviembre
dejo pokhara para seguir mi camino.
me subo nuevamente en el techo de un camion tata y recorro serpenteando las interminables cordilleras nepalis que parecen una eterna falda, con sus enaguas, del himalaya. la carretera que va hacia lumbini y la frontera india tiene mas curvas que la garota de ipanema y el tiempo efectivo de viaje es de 15 kms por hora. vamos siguiendo, dede las alturas, el curso del kali gandaki, uno de los rios mas caudalosos del nepal, y la verdad es que desde el techo del camion el paisaje es espectacular. uno deberia siempre viajar en el techo!
decido partir el viaje a lumbini en dos y detenerme para pasar la noche, y la manhana, en tansen, un pueblo del que no hablan las guias pero del que me conto un frances que conoci una noche en kathmandu. el tampoco habia estado pero se lo habia recomendado otro frances que conocio una noche en kathmandu...
asi que aqui estoy, en tansen, vieja capital del reino de palpa, que alguna vez, hace mucho, tuvo sus dias de gloria (como sakya), pero que ahora tiene algunas ruinas antiguas, y otras modernas (el palacio de gobierno, que se ve en la foto, bombardeado y acribillado durante los ataques maoistas, no hace un anho!), y sobre todo tiene una atmosfera hermosa, de pueblo de montanha, con gente tranquila y amable y sin turistas.

desde aqui, ademas, si tengo suerte, se ve toda la cordillera de los annapurnas. digo si tengo suerte porque es de noche y mi esperanza es que amanezca despejado.
de cualquier forma es un agradable contraste con pokhara, y un gran lugar para partir en dos el interminable trayecto hasta lumbini (hoy estuve seis horas y media sentado en el techo del camion y manhana me esperan otras cinco horas, divididas en tres camiones distintos).
estoy solo de nuevo y disfrutando de la dulce melancolia que trae consigo la soledad. recorro, respiro y pienso, y veo y huelo y escucho y siento con particular intensidad. con una atencion especial. pasan por mi mente amigos amores familia y pienso en la extranha ironia de que de toda la gente que conozco y me conoce, que quiero y que me quiere, no hay una, en todo el mundo, que este aqui conmigo, en este momento, unos por que no quieren, otros por cuestiones de salud, o de edad, otros por falta de dinero, y luego aquellos a quienes menos de todos entiendo y que son a los que les falta el tiempo. como es posible que a alguien le falte tiempo, si tiempo, a fin de cuentas, es lo unico que tenemos? extranha ironia, indeed.
pero uno esta siempre con sus amigos, amores, familia, porque eso es, a fin de cuentas, lo que somos.
ya me puse a hacer filosofia de bar. sera la botella de vino tinto.

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