
3 de octubre
amanezco y bajo de mi estrecha litera para encontrarme con un vagon en plena actividad: familias desayunando, hombres platicando o jugando a cartas y bebiendo te. el vagon tiene un enorme y moderno samovar y la gente lleva pequenhos termos en los que mete unas hojas de te para luego llenarlos con el agua caliente del samovar. ahora lo se y a la proxima me traigo mi te y mi termos.
estamos en algun lugar entre las provincias de jiangxi y hangzhou. es una zona rica y fertil, con infinitos campos de arroz, industrias y pequenhas ciudades. no pasan jamas mas de cinco minutos sin ver gente o casas. esta es una de las zonas mas pobladas de china y china es el pais mas poblado del mundo con sus 1,400 millones de almas.
el cielo sigue testarudamente blanco, como color leche, lo que no favorece en absoluto el arte de la fotografia, y le da una cierta monotonia al paisaje.
para no aburrirme me pongo a explorar el tren y me siento a tomar un te en el vagon comedor. me parece que soy el unico extranjero en este tren, y sin embargo no sucito esa sensacion de espectaculo exotico que causaba en india. y no es que no produzca curiosidad, es simplemente que los chinos son mucho mas discretos y tranquilos que los indios. hay siempre en el aire una gran sensacion de serenidad: nadie alza la voz, nadie tiene prisa, y son corteses y respetuosos los unos con los otros.
de la misma manera los campos son cultivados de manera ordenada e intensiva y se ven muchos campesinos trabajando, algunos con sus tradicionales sombreros conicos.

0 Comments:
Post a Comment
<< Home